top of page

HERMANAS DE LA CARIDAD

17 oct
1 min de lectura

Memorias de unas cenizas, 1965


En una jornada teñida de luto (28 de mayo de 1965) y desolación, la ciudad de Loja contempló entre llamas el colapso del antiguo Hospital Civil "San Juan de Dios". El incendio, devorador e implacable, no solo redujo a cenizas las añejas maderas del recinto, sino que cobró la vida abnegada de Sor Manuela Abad Idrobo, Hermana de la Caridad que entregó su último aliento en sagrado ejercicio de su vocación.   

El siniestro ha dejado al descubierto grietas profundas que van más allá del estrago material:   

  • La urgencia de la prevención: La tragedia puso de manifiesto las carencias del Cuerpo de Bomberos, maniatado por la falta de recursos e infraestructura como hidrantes cercanos. Se evidencia así la imperiosa necesidad de conducir la institución con previsión estratégica y liderazgo a tiempo completo.   

  • El clamor por los desposeídos: El fuego desnudó el abandono de las salas generales, relegadas al olvido mientras los servicios privados florecían. La catástrofe exige restituir la mirada y el amparo hacia los más necesitados.   


Las honras fúnebres de Sor Manuela Abad Idrobo  se llevaron a cabo en el Santuario de la Medalla Milagrosa el día 29 a las cinco de la tarde, se indica que a través del vidrio de la tapa superior del ataúd se notaban las terribles quemaduras en sus manos, el rostro no se notaba nada porque estaba cubierto por un espeso velo. Sería enterrada en la cripta de la misma iglesia.


 
 
 

Comentarios


bottom of page